Lactancia, derechos y trabajo

Solo con el deseo, las ganas y la capacidad de amamantar no es suficiente para sostener una lactancia exitosa. Tanto las mujeres como las personas trans, para lograrlo deben ser contenidas por políticas públicas que velen por sus derechos y les brinden seguridad y comodidad.

Agustina Quiroga

En Argentina existe un problema de contradicción muy grande. Desde la Organización Mundial de la Salud indican que la lactancia materna exclusiva debe sostenerse por 6 meses como mínimo hasta los 2 años de vida. Mientras que las licencias por maternidad obligan a una mamá a volver a su trabajo a los 3 meses. “Esa mamá está amamantando sabiendo que en un tiempo tiene que volver al trabajo y eso le genera presión. Luego esa presión se traduce en estrés, y el estrés en dificultades químicas que anulan la oxitocina que es la hormona que necesitamos para amamantar”, expresó Rita Vanni, psicóloga y asesora en lactancia.

“Lo mejor para el bebé es darle la teta por seis meses, pero las mujeres, que con suerte trabajan en blanco y en relación de dependencia, a los 45 días de nacido su hijo o hija tiene que volver a trabajar. Por lo cual es una contradicción y es doblemente violento”, disparó Lucrecia Carpinetti, integrante de la Liga de la Leche en Argentina.

La Ley Nº 20.744 de Contrato de Trabajo  protege a la mujer o persona capaz de amamantar al finalizar su licencia por maternidad. Establece lo siguiente: “Toda trabajadora madre de lactante podrá disponer de dos descansos de media hora para amamantar a su hijo o hija, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario que la madre amamante a su hijo por un lapso más prolongado.”

La Argentina también cuenta con la Ley Nº 26.873, de Lactancia Materna; Promoción y Concientización Pública, que en su Artículo 4° insta a promover la existencia de “Espacios Amigos de la Lactancia” definiéndolos como: “Un sector limpio, cómodo y de uso exclusivo para que las mujeres en período de amamantamiento puedan extraer su leche y conservarla adecuadamente durante la jornada laboral.”

Asimismo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires existe la Ley Nº 2.958, Implementación de Lactarios en el Sector Público, cuyo objetivo es que las instituciones cuenten con un espacio aislado, cómodo y exclusivo para madres en período de lactancia. En esta misma Ley, se invita a las instituciones del sector privado, a contar con estos espacios.

Las personas adultas que fueron amamantadas en su niñez tienen menos probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad. (Créditos: Medela)

Sin embargo, esto no se cumple como lo indica la reglamentación. Una vez que las mujeres y personas capaces de producir leche deben volver a sus puestos de trabajos, no cuentan con los espacios amigables con la lactancia. “En los trabajos no hay lactarios, yo misma me he sacado leche debajo de un escritorio porque el baño era un asco. El baño funciona como un lactario para muchas mamás y es denigrante que así sea”, relató Vanni.

Guadalupe Valdazzo, bioquímica y hace 10 años asesora en lactancia y acompañante de crianzas, reveló: “Los lactarios no existen. La mayoría de las mujeres y las personas con capacidad de amamantar que volvemos al laburo remunerado, terminamos bombeando leche en un baño, al lado de un inodoro, con un trapo de piso sucio, donde la gente caga. Pareciera que volvemos de haber estado de vacaciones y estuvimos cuidando y criando a nuestra hija o hijo. Ese es el valor que le da el Estado y la sociedad en general a la lactancia”.

Entre otras de los puntos que hacen falta para mejorar el proceso de lactancia en nuestro país, María Fernanda Duarte, puericultora, doula y esferodinamia pre y post parto indicó: “Falta que nos incorporen a las puericultoras a todos los staffs de salud. La puericultora es un agente de salud que trabaja desde la prevención. Si en todos los centros de salud hubiese una puericultora y todas las mamás pudieran tener acceso a una, todo sería muy distinto”.

“Estaría buenísimo que, en cada visita al pediatra, y desde el embarazo, puedan tener una consulta prenatal de lactancia y se saquen absolutamente todas las dudas desde ahí. Para mí, es la base de todo”, continuó Duarte.

Resulta importante destacar que para poder amamantar exitosamente las personas necesitan disponer de la información adecuada, estar acompañadas por la familia y las políticas públicas.

Para ello, es necesario que se modifiquen ciertas prácticas, tanto en espacios pertenecientes al Estado como en los establecimientos privados. El incumplimiento de las leyes en este país genera violencia, en sus actos y en sus discursos.

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